Cuando se ama la vida tiene buena aroma
El amor se demuestra con actos concretos. El amor es sentimiento pero también es decisión y cruz. La acción concreta del amor es el diálogo.
Debemos evitar a toda costa el juicio a los demás. La realidad de la vida es que somos humanos y faltar a ese realismo sobre esta condición nos causa una caida fácil en hacer juicios sobre la gente. Cada persona es un don de Dios a pesar de las limitaciones.
La fe y el amor a Dios son la razón de vivir.
Cuidemos nuestro corazón de la ira, pues con ella deterioramos al prójimo y al entorno. Hay que descubrir al otro como un don, un regalo.
En esto consiste el amor, no que nosotros amado a Dios sino en que Él nos amó primero. La iniciativa la ha tomado Él.
En el libro del Apocalipsis, el libro de la esperanza, Dios nos tiene una gran invitación ¡conozcámosla!
La buena noticia, el Evangelio, es que Dios quiere llegar a nosotros para sanarnos, amarnos y liberarnos.
Conozcamos 5 elementos para vivir un jubileo, un año del perdón
El perdón en cualquier dirección nos da la paz. Siempre que haya amor, hay posibilidad de perdón.
Indulgencia significa, facilidad para perdonar.
Solo con la ayuda de Dios podemos permanecer en el amor ser felices amándonos a nosotros mismos y a los demás
El 2025 es el año de Gracia, es el año del jubileo de la esperanza y el mayor signo de esperanza es la presencia del perdón, porque para poder avanzar hacia la felicidad del amor verdadero hay que construir puentes y no muros.
No vale la pena recordar y repasar las heridas que nos han hecho, cuidemos el corazón y pongamos todo nuestro amor y esperanza en Dios. Vencemos el mal a fuerza de bien. Pidamos ayuda al Sagrado Corazón de Jesús para que nos ayude a perdonar.
Al final de la vida nos examninarán en el amor
El amor es más fuerte que la muerte, amemos como el Señor para vivir para siempre
La desgracia y la muerte no tienen la última palabra en tu vida.
El que siembra entre lágrimas cosecha entre sonrisas.
La Crucifixión y Resurrección de nuestro Señor es la respuesta de vida y esperanza ante los signos de muerte en nuestra vida, para que nuestras heridas puestas en el Señor se conviertan en carismas.
A Dios escuchamos en las Sagradas Escrituras. Las bendiciones de Dios no terminan en esta vida, el Señor se conmueve con nuestro dolor y por eso viene en la persona de Jesús para sanarnos y liberarnos. El amor de misericordia es más efectivo porque nos impulsa a ayudar.
El desierto es el lugar donde Dios tiene su mirada fija en ti. El mirar de Dios, es amor.